Moverse en la cuerda floja de la creación y conseguir domar lo indomable... los momentos se presentan magicamente, verdaderos ante uno.Miguel Rio Branco
Te espero cuando la noche se haga día,
Hay un vínculo secreto entre la lentitud y la memoria, entre la velocidad y el olvido. Evoquemos una situación de lo más trivial: un hombre camina por la calle. De pronto, quiere recordar algo, pero el recuerdo se le escapa. En ese momento, mecánicamente, afloja el paso. Por el contrario, alguien que intenta olvidar un incidente penoso que acaba de ocurrirle acelera el paso sin darse cuenta, como si quisiera alejarse rápido de lo que, en el tiempo se encuentra aún demasiado cercano a él.
Hay sin duda quien ame el infinito,
Este pequeño rincón del paisaje, en el que nunca antes había reparado, atrajo mi atención y me gustó. Me gustó como esa cara que te cruzas por la calle, desconocida anodina incluso, pero también agradable, acaso por lo que sugiere de una vida que esta siendo vivida.
Llegamos a fiesta,
Yo no sé, mirá, es terrible como llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro que hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana, se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea,
Que vida de perros la vida que nos toca